EL POLÉMICO ACUERDO ENTRE EE.UU. Y LA UE

El Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos (EE.UU.) y la Unión Europea (UE), TTIP, por sus siglas en inglés, está generando ríos de tinta por todas partes. De lo que más se habla es de los peligros que puede suponer su firma para la salud pública o para el medio ambiente, lo que ha originado varias protestas en distintas ciudades europeas. En otros sectores, la falta de transparencia con la que se está llevando a cabo la negociación, preocupa mucho.

El sector primario, encargado de obtener recursos de la Naturaleza, ya ha mostrado su disconformidad e insiste en que éste acuerdo abre una puerta a la competencia desleal. La mayoría de los ganaderos y agricultores opina que no podrán competir con unos productos, bajo otro marco legal, que pueden producirse de forma mucho más barata, y en algunos casos generando riesgos en la salud de los consumidores.

La puesta en marcha de este acuerdo Trasatlántico permitiría la importación de carne producida con antibióticos promotores de crecimiento, hormonas, harinas de carne, aditivos y organismos genéticamente modificados no autorizados en la Unión Europea.

Estas prácticas, prohibidas actualmente, permiten que Estados Unidos sea muy competitivo en producción ganadera a nivel mundial, siendo una amenaza para los sectores comunitarios sensibles, entre los que se encuentra el vacuno, lo que ha provocado que las principales asociaciones del sector vacuno hayan solicitado a la Administración española y a las instituciones comunitarias quedarse fuera de los acuerdos que se lleven a cabo en el TTIP y que se mantenga el comercio de EE.UU. con la UE en las condiciones de cuotas y aranceles establecidos para cada sector sin ponerlos en riesgo.

Hace unos días se filtraron algunos documentos sobre los puntos más candentes del tratado de comercio, uno de ellos, la comercialización en nuestras fronteras de alimentos que no cumplen gran parte de la legislación europea en esta materia, en cantidades mucho mayores de las que se permitían hasta ahora.

La filtración de los documentos ha vuelto a encender la mecha y cada día son más sonadas las protestas en diferentes ciudades de Unión Europea (UE). Una de las últimas tuvo lugar en Madrid. Unos activistas de Greenpeace escalaban una de las torres KIO. La mayoría de los diarios españoles publicaron las fotos de la protesta.

Habrá que seguir esperando el desenlace de esta estrategia de liberalización defendida por Barack Obama. Mientras tanto nos gustaría saber vuestra opinión. ¿Os preocupa que pueda poner en riesgo la seguridad alimentaria?

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