FALSOS MITOS DE LA CARNE

MITO 1: “Únicamente la carne ecológica está libre de hormonas.” FALSO.

Desde el año 2004, en toda la Unión Europea está terminantemente prohibida la utilización de hormonas u otros productos que aceleren el crecimiento del animal, tanto en producciones ecológicas como en tradicionales (Real Decreto 2178/2004; Real Decreto 562/2009; Reglamento (CE) 1831/2003; Real Decreto 465/2003). Su uso constituye un delito contra la salud pública y está castigado con penas de cárcel.

No ocurre así en carnes procedentes de países extracomunitarios como Estados Unidos o Brasil donde sí están autorizados muchos de estos productos, y cuya entrada de carne a la Unión Europea está permitida bajo un supuesto sistema de control que abarca casi exclusivamente los últimos 90 días de vida del animal. De ahí radica la lucha incesante de los productores europeos por reivindicar la calidad de sus productos e impedir que este tipo de carne atraviese nuestras fronteras.

MITO 2: “A menor bienestar animal mayor crecimiento del ternero.” FALSO.

El productor es el primer interesado en asegurar el mayor bienestar de sus animales: sólo de terneros sanos y fuertes podrá obtener la mejor carne a un mejor precio. Al igual que ocurre con las personas, los animales sometidos a situaciones de estrés experimentan pérdidas de peso, defensas y problemas de salud. Esto se traduce en mayores costes para el ganadero y en una peor calidad de su carne.

MITO 3: “La carne recién sacrificada es la más tierna.”FALSO.

Tras el sacrificio se interrumpe la circulación de la sangre en los músculos, provocando su endurecimiento. Si la carne no se deja reposar, el resultado será un producto duro y fibroso. Por ello es necesario un periodo de maduración durante el que se producirán las reacciones físico-químicas necesarias para el reblandecimiento de la carne.

MITO 4: Nutrición: “Un filete de ternera aporta el mismo tipo de proteínas que una hamburguesa de arroz.” FALSO.

Los aminoácidos son los elementos que forman las proteínas de nuestros músculos. Existen 20 tipos diferentes de los cuales 9 no pueden ser fabricados por nuestro organismo y deben incorporarse a través de la dieta. Las proteínas de la carne, a diferencia de las de origen vegetal, aportan estos aminoácidos esenciales que necesita nuestro organismo.

MITO 5: “El color oscuro de la carne envasada al vacío indica que se encuentra en mal estado.” FALSO.

Al envasar al vacío se extrae todo el oxígeno para evitar el desarrollo de los microorganismos causantes del deterioro de la carne. Es precisamente esta ausencia de oxigeno la causante del oscurecimiento del producto. Al abrir el paquete, y exponer la carne de nuevo al oxígeno, recuperará su color rojo brillante original, en unos 10 – 15 minutos.

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